Hay destinos que sorprenden… y luego está la costa sur de Turquía. Aguas cristalinas, montañas que caen sobre el mar, ruinas antiguas frente a playas casi vírgenes y pueblos con ese aire mediterráneo que enamora sin esfuerzo. Si estás buscando inspiración sobre que ver en la Costa Turquesa de Turquía, aquí te traigo una guía completa para que empieces a soñar (o a preparar maletas).
La llamada Riviera Turca combina naturaleza, historia y relax como pocos lugares en Europa. Y lo mejor es que todavía conserva rincones poco masificados.
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Toggle¿Qué ver en la Costa Turquesa?
Cuando alguien pregunta que ver en la Costa Turquesa, la respuesta corta sería: mucho. Pero lo interesante es que no se trata solo de playas. Aquí puedes bañarte en calas espectaculares por la mañana y caminar entre ruinas milenarias por la tarde.
Este tramo de litoral, que va aproximadamente desde Antalya hasta Fethiye, ofrece algunos de los paisajes más bonitos del Mediterráneo.
Si estás pensando en organizar una ruta, sigue leyendo porque esto te interesa.
1. Antalya
Antalya suele ser el punto de inicio perfecto. Su casco antiguo, Kaleiçi, tiene callejuelas estrechas, casas otomanas restauradas y un pequeño puerto con mucho encanto.
Es uno de los primeros lugares que ver en la Costa Turquesa si aterrizas en la zona. Aquí puedes pasear sin rumbo, disfrutar de terrazas con vistas al mar y visitar la Puerta de Adriano, uno de los vestigios romanos más importantes de la ciudad. Además, las cascadas de Düden, a pocos kilómetros, son un plan diferente para combinar con playa.

2. Las playas de la Riviera Turca
Si algo define este litoral son sus aguas de color azul intenso. No es casualidad que se la conozca como la Costa Turquesa.
Ölüdeniz y la Laguna Azul
Probablemente la imagen más icónica de que ver en la Costa Turquesa de Turquía. La laguna azul de Ölüdeniz es simplemente espectacular. El contraste entre el azul del mar y el verde de las montañas es hipnótico.
Es una de las playas más impresionantes de la Costa Turquesa, ideal tanto para relajarse como para practicar parapente.
Playa de Kaputaş
Pequeña, salvaje y con ese tono turquesa casi irreal. Para muchos viajeros, es una de las mejores playas de la Costa Turquesa. Eso sí, hay que bajar bastantes escaleras para llegar, pero el esfuerzo merece la pena.
Playa de Patara
Kilométrica y menos urbanizada. Aquí puedes caminar durante minutos sin cruzarte con casi nadie. Además, está junto a unas ruinas antiguas que le dan un aire único.
Sin duda, es uno de los lugares que visitar en la Costa Turquesa si buscas tranquilidad.
3. Fethiye
Fethiye tiene un aire relajado, perfecto para unos días sin prisas. Su puerto es el punto de partida de excursiones en barco hacia islas y calas escondidas.
Desde aquí puedes hacer un pequeño recorrido por la Costa Turquesa en barco tradicional turco (gulet), una experiencia que mezcla relax, baño y paisajes inolvidables. También merece la pena visitar las tumbas licias excavadas en la roca, justo encima de la ciudad.

4. Yacimientos arqueológicos frente al mar
Una de las cosas que más sorprende de esta región es la cantidad de historia que guarda. Los yacimientos arqueológicos de la Costa Turquesa son espectaculares y, en muchos casos, están junto al mar.
Ruinas de Myra
Antiguas tumbas licias talladas en la roca y un teatro romano bien conservado. Caminar por aquí es viajar en el tiempo.

Ciudad sumergida de Kekova
Aquí puedes navegar sobre restos de una ciudad parcialmente hundida. Ver estructuras antiguas bajo el agua transparente es algo que no se olvida fácilmente.
5. Kas
Kas es pequeño, blanco y lleno de buganvillas. Tiene ese ambiente bohemio que engancha desde el primer momento. Muchos lo consideran uno de los mejores lugares que ver en la Costa Turquesa por su mezcla de tranquilidad, mar cristalino y buena gastronomía. Desde aquí también salen excursiones en barco y actividades de buceo.

Una Ruta por la Costa Turquesa en Turquía
Si tienes varios días, lo ideal es diseñar una ruta por la Riviera Turca de Turquía combinando naturaleza, cultura y relax. Un plan típico podría ser:
- Día 1-2: Antalya y alrededores.
- Día 3: Kas y Kaputaş.
- Día 4: Patara y ruinas cercanas.
- Día 5: Ölüdeniz y Fethiye.
De esta manera tendrás una visión bastante completa de las cosas que ver y hacer en la Costa Turquesa sin ir con prisas.
Experiencias que no te puedes perder
Además de playas y ruinas, hay planes que hacen el viaje todavía más especial.
- Navegar en gulet varios días.
- Ver el atardecer desde un mirador en Kas.
- Probar meze turcos frente al mar.
- Hacer senderismo por el Camino Licio.
Todo esto forma parte de la magia de descubrir que ver en la Costa Turquesa más allá de las fotos típicas.
Consejos prácticos para organizar tu viaje
El mejor momento para viajar suele ser primavera y principios de otoño. En verano hace bastante calor y algunas zonas pueden estar más concurridas. Moverse en coche de alquiler facilita mucho el acceso a playas y ruinas menos conectadas por transporte público.
Y algo importante: tómate el viaje con calma. No es un destino para correr, sino para disfrutar despacio.
Preguntas frecuentes sobre la Costa Turquesa
- ¿Cuántos días necesito para recorrer la Costa Turquesa? Lo ideal son al menos 5 o 6 días para disfrutar sin prisas.
- ¿Es un destino caro? En comparación con otros destinos mediterráneos, suele ser bastante asequible.
- ¿Se puede recorrer sin coche? Sí, pero alquilar coche da mucha más libertad para explorar calas y ruinas.
- ¿Es seguro viajar por esta zona? Sí, es una región muy turística y segura para viajeros.
- ¿Es buena opción para viajar en pareja? Totalmente. Playas, atardeceres y hoteles con encanto la convierten en un destino perfecto para una escapada romántica.
Si después de leer todo esto ya estás pensando en organizar tu viaje, el siguiente paso es encontrar el alojamiento perfecto. Entra en www.staytick.es y descubre opciones adaptadas a tu estilo: hoteles con vistas al mar, alojamientos con encanto en pueblos costeros o resorts donde desconectar por completo.
La Costa Turquesa es uno de esos destinos que sorprende más de lo que imaginas. Y cuando la descubres, entiendes por qué todo el mundo quiere volver.




